lunes, julio 26, 2010

Love Happens


Pues sí, le he contestado al blog que ya se estaba poniendo pesado, creo que podríamos recomenzar poco a poco. Esa fase de recuperación intelectual y afectiva tiene que irse cerrando. Además, ni siquiera estoy seguro de que el silencio sirva para cauterizar viejos ni nuevos dolores. Sólo los hace más opacos, más tuyos, más tortuosos. Así que volveremos a vernos con algo más de frecuencia, amigo blog. Pero lo dicho, poco a poco, “a modiño” que se dice por aquí.
Y la primera entrada va de cine. Tres películas pudimos ver este fin de semana, dos en casa y una en el cine. Los fines de semana, dan para mucho. La del cine,”Noche y día”, con Tom Cruise y Cameron Díaz, no merece ni mencionarse. Pasas un rato entretenido entre tanto tiro y tanta omnipotencia del tipo bueno, pero son tantas las agresiones a la inteligencia y a la cultura que acabas cabreado. Para alguien de Pamplona, como yo, que me pongan los sanfermines en Sevilla es casi un insulto.
En el relajo del sofá y cerrando el fin de semana pudimos ver,” Nueva York para principantes”. Nos la habíamos perdido en el cine y mira eso de que la pasen por TV, no está mal. Siempre hace ilusión volver a admirar la gran ciudad. Pero luego, pasa como siempre, que la ciudad desaparece y que quedan en una historia de interiores. Pero bueno, fue divertida y original. En cualquier caso, nos alegró habernos ahorrado la entrada.
Más interesante fue la peli del cineclub. Tienen la ventaja de que esas las escoges tú. Así que si te equivocas no tienes a quien echarle la culpa. Y escogí “Love happens”, de Brandon Camp que ya se había estrenado en Enero pero pasó bastante desapercibida. La protagonizan Aaron Eckhart y Jennifer Aniston y trata de un exitoso gurú de la auto ayuda que, tras la muerte de su mujer en un accidente de tráfico, escribió un libro sobre cómo superar las pérdidas. Y con tanto éxito que se convirtió en un superventas y él en un conferenciante y un cursillista de éxito que recorría las ciudades con cursos de autoayuda para personas en fase de duelo. La cosa parecía interesante. Acabo de leer una cosa similar , “El camino de las lágrimas”, de Jorge Bucay.
Las cosas que suelen decir este tipo de gentes y de libros son todas muy razonables. Ninguna de ellas posee cualidades milagrosas, así que no es de esperar que curen, pero uno las puede convertir en una especie de mantra que repite una y otra vez hasta que le van apaciguando. Y son como los horóscopos, dicen cosas tan generales que siempre acaban tocándote en alguno de tus puntos débiles. En cualquier caso, siempre está bien eso de dar sentido a tu vida, el hablar tus problemas, el no dejarte abatir por la desesperación, el racionalizar el trabajo, el quererte. No está tan bien esa especie de histeria colectiva que pretenden crear en sus auditorios con frases vacías (o, al menos, así lo parecen en las películas). Pero vamos, ni aunque fueran frases bien llenas de sabiduría. Al final, en lugar de alguien que reflexiona sobre un problema acaban convertidos en showmans que van buscando frases para dejarte nokeado.
Lo mejor, la moraleja del film: hasta los ayudadores precisan ayuda. Y otra más: en esto de la ayuda, la mejor, a veces, viene de quien menos lo esperas. En este caso de una florista, la Aniston, que le va permitiendo descubrir otros mundos y otra forma, más simple y sencilla, de ver el mundo.
Lo ves, me interumpe el blog, al final, la receta es hablar y escribir, si te lo digo yo siempre…

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